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Foto Carlos Bello

Esta es la historia de lo que vivió Anaís Marichal durante cuatro meses sin gusto ni olfato. Pasaron semanas en las que no estaba segura si realmente tenía COVID-19 y días de aliñar los alimentos para al final decir: «La comida no me sabe a nada»

«La comida no me sabe a nada», eso es lo que repitió Anaís Marichal durante cuatro meses. Confundió la pérdida del gusto y el olfato con una gripe o alergia en plena pandemia por COVID-19. No quería pensar que el coronavirus había entrado a su hogar.

Llamar a un médico y no salir de casa eran las únicas medidas que podía tomar. Pero el miedo de ser llevada a un centro centinela instalado por el gobierno venezolano, o contagiar a alguien, se sumó a la angustia de no saber si realmente se había enfermado.

Anaís ha cocinado, comido, trabajado y dormido sin la certeza de estar realmente sana.

En esta video crónica cuenta sus miedos, incertidumbres y la espera de volver a sentir los sabores de su comida, a través del lente de nuestro cronista audiovisual Carlos Bello. 

Créditos:

Producción y guion: Anaís Marichal.

Dirección, cámara y edición: Carlos Bello.