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Lo mejor de Honrarás a tu padre está en el epílogo. Gay Talese lo añadió en 2009 y cuenta lo que más interesa: cómo lo hizo. El libro lo publicó por primera vez en 1971. Narra la historia de la familia Bonanno: las raíces italianas de Castellammare, la llegada a Nueva York, la fundación de La Familia en mayúsculas, el funcionamiento de los capos de la mafia. El crimen organizado en esa ciudad. Todo a partir de la historia del heredero: Bill Bonanno, el hijo mayor, el que asume vivir a la sombra de su padre, el que sigue la senda porque acepta su destino. Pero es más que eso. Mucho más. Son las tribulaciones familiares. Literalmente lo que pasa por sus cabezas, lo que cruza sus corazones.

En ocasiones, parece una novela íntima. Rosalie, la Profaci que se casó con el Bonanno y en cuyo ostentoso matrimonio se inspiraría aquel otro que rodó Coppola en El Padrino: el de Connie Corleone. “La boda y la recepción fueron todo lo que Rosalie soñaba, al igual que la luna de miel en Europa y su primer año de casados en Arizona”. La depresión vendría después. La infidelidad también. La asfixia de vivir rodeada de mafiosi, de los amici, de los uomini rispettati. “Con la esperanza de romper la monotonía de la depresión, Rosalie se tiñó el pelo de rubio, pues había oído en los comerciales de televisión que las rubias se lo pasaban mejor”.

En ocasiones thriller, en ocasiones Madame Bovary. En ocasiones cualquier género menos aquellos que abundan en la prensa.

Talese conoció a Bill Bonanno el siete de enero de 1965, en una asignación periodística. Era reportero de The New York Times y cubrió la comparecencia de Bill ante un gran jurado federal en el sur de Manhattan, luego de la misteriosa desaparición de su padre, Josep Bonanno. Eran tiempos de guerra para la mafia. Su obsesión, sin embargo, era distinta a la de los medios, copados de información oficial: “Me interesaba más saber cómo pasaban aquellos hombres las horas de ocio que sin duda llenaban la mayor parte de sus días, cuál era el papel de sus esposas, cómo era la relación con sus hijos”.

Talese consiguió lo que el FBI no pudo: que Bonanno cooperara con él. “Cuando lo conocí, Bill tenía una inmensa necesidad de comunicarse”. Y lo logró a tal punto que fue Rosalie quien sugirió el título. “Honrarás a tu padre fue el primer libro de no ficción que penetró en la sociedad secreta de la Mafia”. Nunca leyeron un borrador, nunca se dejó invitar por Bonanno. De hecho Talese le pagó a Bill un total de nueve mil dólares por el uso exclusivo de documentos personales. Además, derivó un porcentaje de las ganancias del libro (de una película y de los derechos de traducción) a un fondo educativo para cubrir las matrículas universitarias de los cuatro hijos de Bill, a quien dedica la obra. Todo esto, por supuesto, llevó a Talese a ser él mismo diana de investigaciones policiales.

Lo logró. Escribió la historia “íntima” que quería, “pero durante los años de investigación y escritura”, advierte, “me obligué a recordar continuamente que yo era un ‘intruso’, un observador que les debía lealtad sólo a mi editor y a mis lectores”.

Ya es hora de superar A sangre fría y que esta sea la lectura clave en las facultades de periodismo.

Escucha un    extracto de Honrarás a tu padre leído por Sinar Alvarado

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