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Es rescatista y artista. El mexicano Roberto Márquez llegó a Venezuela dos días después del terremoto junto a los Topos Aztecas para participar en las labores de rescate. Luego de pasar una semana buscando sobrevivientes en edificios colapsados en La Guaira, se instaló en la placita de Los Palos Grandes, en Caracas, para compartir su otra vocación, la de pintor y muralista. 

Combina esta labor desde que se unió a los Topos hace casi una década, y en cada zona de desastre a la que viajan, busca generar espacios que ayuden a las personas a expresar su dolor y sanar sus heridas y duelo a través del arte. 

Fotos Liza López

El día que lo conocimos estaba dibujando un rostro en cartón para restaurar una escultura religiosa. “Conseguimos este ángel descabezado entre los escombros de un edificio. Completar esta pieza con el retrato simboliza que nos podemos reconstruir”, reflexionó el artista de origen Zacateca, al centro de México. 

Hicieron otras obras similares con retazos de espejos y sillas encontradas entre la devastación de los terremotos ocurridos el 24 de junio pasado. 

Varios artistas locales se acercaron a la plaza para crear un mural colectivo. Poco a poco, los pinceles de Antonio Cárdenas, Francisco Chacón y Javier Carmona fueron dibujando una escena conmovedora de los rescatistas.

“Este mural representa la conexión entre los que nos quedamos y los que se acaban de ir. Es nuestra manera de recordarlos”, dijo Márquez. 

Otro gran lienzo sirvió para que varios niños pudieran jugar un rato a pintar durante esos primeros días.

A un lado, levantaron una cruz con piezas de madera y varias coronas de flores, In memoriam de tantísimas pérdidas. 

Gracias por este gesto y por todo lo que hicieron por nosotros @robenz_art #ToposAztecas